La Iglesia en el mundo

Conferencia Episcopal de Nicaragua. Gobierno de Nicaragua no tiene voluntad para buscar procesos reales que encaminen al país a una verdadera democracia. 14.07.2018

Gobierno de Nicaragua no tiene voluntad para dialogar, denuncian obispos

La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) denunció “la falta de voluntad política del Gobierno para dialogar” y buscar procesos reales que encaminen al país a una verdadera democracia.

En un comunicado emitido ayer 14 de julio, los prelados recordaron que el 24 de abril aceptaron “ser mediadores y testigos del Diálogo Nacional” poniendo como garante al pueblo nicaragüense y a la comunidad internacional.

El diálogo fue convocado por el presidente Daniel Ortega luego de las protestas a nivel nacional contra la reforma del seguro social y que finalmente fue derogada. A pesar de ello, las manifestaciones han continuado para exigir, entre otras cosas, el cambio de Gobierno.

“Es nuestro deber informar a la nación que durante estos meses hemos sido testigos de la falta de voluntad política del Gobierno para dialogar sinceramente y buscar procesos reales que nos encaminen a una verdadera democracia”, denunciaron los obispos.

En su comunicado, señalaron que el régimen se ha negado a “abordar las temáticas centrales de la agenda de democratización” y a desmantelar los grupos armados progubernamentales, tal como se lo ha solicitado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. “Los representantes estatales han tergiversado el objetivo principal” de la mesa de diálogo, denunciaron.

La CEN también indicó que la misión de los obispos no se reducía a ser mediadores y testigos, sino que dada la dimensión profética de su ministerio, se han visto “en la urgencia de asistir a los lugares de conflicto para defender la vida de los indefensos, llevar el consuelo a las víctimas y mediar a fin de lograr una salida pacífica a la situación”, como cuando el 21 de junio fueron a Masaya para evitar otra masacre, o ayer cuando se presentaron en la parroquia Divina Misericordia para evacuar a los estudiantes refugiados.

En ese sentido, los obispos afirmaron que “para realizar esta obra de caridad la Iglesia nicaragüense continuará poniendo a la disposición todos los medios que estén a su alcance”, pues su misión de pastores no contradice el papel de mediadores porque “lo que buscamos es la paz y la justicia”.

Asimismo, denunciaron la represión de la policía y de grupos paramilitares y afines al Gobierno, cuyos ataques “son condenables jurídica y moralmente” y tienen por objetivo “sembrar el terror al pueblo que se manifiesta pacíficamente”.

Hasta el momento la violencia ha dejado más de 350 muertos.

“Igualmente es condenable todo acto de profanación sacrílega contra la Iglesia, ya sea en sus consagrados o en sus templos”, como ocurrió el 9 de julio, cuando estos grupos agredieron física y verbalmente al Cardenal Leopoldo Brenes, a Mons. Silvio Báez y al Nuncio Apostólico, Mons. Waldemar Stanislaw Sommertag.

Los obispos también condenaron las agresiones contra periodistas, defensores de derechos humanos y miembros de la sociedad civil.

En su comunicado, la CEN recordó al Gobierno su deber de velar por la vida de todos los nicaragüenses. Además pidió a las personas de buena voluntad “no responder con violencia a las diversas provocaciones de las que están siendo objeto”. “El mal tiene fuerza cuando nosotros se lo permitimos”, afirmó el Episcopado.

Finalmente, los obispos pidieron a la Virgen María que interceda ante Cristo para que dé a Nicaragua “el don de la justicia y la paz”.

(Redacción ACI Prensa)

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Venezuela. Nota Pastoral sobre el Aborto. 22 de junio 2018

El Obispo de San Cristóbal (Venezuela), Mons. Mario Moronta, criticó y denunció el negocio que gira en torno al aborto, luego de que colectivos feministas presentaron una propuesta para despenalizar y legalizar esta práctica en el país.

El miércoles 20 de junio colectivos feministas se congregaron al exterior del Palacio Legislativo para presentar su propuesta a favor del aborto ante la Asamblea Nacional Constituyente, y exigir que se incluya en la nueva Constitución que se está redactando y que será sometida a referéndum.

“El problema no es solamente de la persona, de la mujer que aborta, sino de todas las personas que cooperan muchas veces presionando o negociando. Detrás del aborto también hay un comercio, con el material orgánico para ser empleado para otros fines. Lamentablemente existe también este comercio de muerte para justificar gran parte de las cosas que se hacen con el aborto”, dijo el Prelado.

El aborto en Venezuela está prohibido excepto cuando está en riesgo la vida de la madre. El Código Penal establece prisión de entre seis meses a dos años a quienes lo realicen. La pena para un médico u otra persona que realiza el procedimiento es de uno a tres años.

Mons. Moronta afirmó que el problema del aborto no es “de oficialismo ni de oposición”, sino que corresponde a toda la humanidad.

“El que defiende la vida –dijo– lo hace no solamente por ser creyente o de algún partido político, sino sencillamente porque respeta la vida”.

“El aborto es un asesinato, se está asesinando a una persona que no tiene la posibilidad de defenderse en el vientre materno. Nosotros sostenemos que desde el momento de la concepción ya hay una vida humana que va creciendo, el niño recién nacido aún no tiene la capacidad que tienen un adulto, pero es un ser humano. Está formándose, y no es como dicen algunos ‘un trozo de carne’. Es una vida”, añadió Mons. Moronta.

El Obispo de San Cristóbal insistió que “todos aquellos médicos, enfermeros o personas que practiquen el aborto son asesinos” y que “no hay justificación”, porque “nadie es dueño de la vida”.

Lamentó también que algunas mujeres decidan practicarse un aborto “por ignorancia, presión o porque hay condicionamiento”.

“Generalmente ponemos todas nuestras fuerzas contra la mujer, cuando es mejor ayudarlas por el fenómeno postaborto, pues quedan con la culpabilidad, el remordimiento, que es un situación bien difícil”, añadió.

NOTA PASTORAL SOBRE EL ABORTO.