La diferencia entre dignidad y libertad. Un libro de Giovanni Turco a caballo entre filosofía y derecho.

Según la filosofía clásica y cristiana y, de manera particular, en la línea Aristóteles-Tomás, la libertad no pertenece a la esencia del hombre. En otras palabras, el hombre no es hombre porque es libre, aunque cada hombre sea libre. La libertad es una propiedad que deriva de la esencia y, en particular, de la diferencia específica de la racionalidad. El hombre es hombre porque es racional y, por lo tanto, goza de la propiedad de la libertad. En la oración “el hombre es racional”, el vínculo entre sujeto y predicado es esencial y universal. En la oración “el hombre es libre”, la relación entre sujeto y predicado es universal, pero no esencial.

Esta distinción es muy importante, porque si la libertad es una propiedad que deriva de la esencia, ésa está regulada por la esencia que representa la norma y, al mismo tiempo, el fin. Es una libertad ontológicamente motivada y regulada para un fin. No es, por lo tanto, la libertad absoluta de los modernos. Es la extensión al campo práctico-existencial de la esencia o, mejor, de la naturaleza del hombre. Por esto se puede decir que la distinción entre esencia y libertad se basa en la distinción entre esencia y existencia.

La cuestión es abordada por el prof. Giovanni Turco para considerar si la dignidad del hombre es tal por su esencia o por su libertad. En base a lo que se acaba de decir, la dignidad del hombre pertenece a su esencia y no a su libertad, la cual adquiere dignidad precisamente en orden a la esencia. Pero si la libertad es considerada no una propiedad, sino expresión de la esencia misma, si el hombre es considerado libre por esencia, entonces la dignidad le pertenece por la libertad misma. Éste es el pasaje clave que el autor indaga en profundidad: el pasaje del tener libertad, a ser libertad.

Si el hombre es libertad, entonces ya no tiene una esencia naturalmente entendida, sino que será lo que la libertad le permitirá ser. El hombre será lo que él quiera ser, sin vínculos naturales de carácter ontológico. Más aún: su dignidad consistirá precisamente en este oponerse a toda naturaleza propia precedente y dada, para crearse tal como él desee. El hombre es más titular de dignidad cuanto más rechace anárquica o libertariamente tener un propio ser que debe respetar como fin. Para poder construir en total libertad –observa agudamente Turco–, el hombre no tiene que hacer nada, debe no ser: para ser debe no ser. La contradicción alcanza aquí la meta máxima.

Se comprende así la vertiente jurídica de la cuestión. Si la dignidad no está en la esencia sino en la libertad, los deseos se convierten en derechos que merecen protección jurídica y satisfacción política. Efectivamente, si la libertad es tal originariamente y sola, sin ser propiedad que deriva de la racionalidad, se configura como puro voluntarismo, es decir, como deseo que no necesita justificación. La libertad se justifica por sí sola y sobre sí misma, por lo tanto, no se justifica. El voluntarismo lleva, además, al praxismo, en cuanto lo que juzgará la libre elección de la voluntad serán los resultados obtenidos en la praxis. Con esto, el giro nihilista de los derechos ha finalizado todo su recorrido.

Los capítulos centrales del libro son dos. En el primero el autor recorre las principales sentencias del Tribunal Constitucional italiano a partir de los años 50 en adelante, para mostrar cómo se ha pasado progresivamente de una concepción de dignidad precedente y superior a la libertad, a una coincidente con la libertad. Esto explica cómo los llamados “nuevos derechos” encuentran ya, de manera sistemática, confirmación en las sentencias del Tribunal. El segundo capítulo, verdaderamente notable, es el estudio de la Oratio de hominis dignitate de Giovanni Pico della Mirandola, en la que el autor ve la primera estructura de esta nueva concepción de libertad desanclada de la esencia. Se trata del primer paso importante hacia la prioridad de la existencia sobre la esencia. El análisis de Turco es convincente y riguroso, también cuando indica un decisivo (en nuestra opinión) aspecto gnóstico de toda la cuestión; aspecto ya muy presente en la Oratio y, podemos decir, en todo el humanismo, el renacimiento y la edad moderna. En la anticipación de la existencia sobre la esencia y en la coincidencia entre dignidad y libertad es evidente el proyecto gnóstico de autodivinización del hombre, creador de sí mismo y fin a sí mismo.

Stefano Fontana

 

[Giovanni Turco, Dignità e diritti. Un bivio filosofico-giuridico, Giappichelli, Torino 2017].